Misterios Dolorosos
La Pasión de Jesús, camino de entrega por amor.

- Misterio 1
La Oración de Jesús en el Huerto
Lucas 22, 39-46«Llegó Jesús con ellos a un huerto llamado Getsemaní, y dijo a sus discípulos: «Sentaos aquí, mientras voy allá a orar». Se llenó de tristeza y angustia, y cayó de rodillas diciendo: «Padre mío, si es posible, pase de mí este cáliz».»
Meditemos la agonía de Jesús y su entera conformidad con el plan del Padre. Pidamos un dolor sincero por nuestros pecados y fortaleza ante el sufrimiento.
Intención sugerida
Por los agonizantes, los enfermos graves y quienes sufren depresión o angustia espiritual.
- Misterio 2
La Flagelación de Jesús
Juan 19, 1«Entonces Pilato tomó a Jesús y lo mandó azotar. Sus heridas nos han curado y por sus llagas fuimos sanados.»
Meditemos los terribles azotes que sufrió el Señor por nuestras impurezas. Pidamos la gracia de la mortificación de los sentidos y la pureza del corazón.
Intención sugerida
Por las víctimas de violencia física, tortura y abusos en el mundo.
- Misterio 3
La Coronación de Espinas
Mateo 27, 27-31«Los soldados del gobernador llevaron a Jesús al pretorio, le desnudaron y le pusieron una corona de espinas teñida en su cabeza y una caña en su mano derecha.»
Meditemos las humillaciones y burlas que sufrió nuestro Rey de Reyes. Pidamos perdón por nuestra soberbia y la gracia de soportar con paciencia los desprecios.
Intención sugerida
Por los gobernantes y líderes para que ejerzan su poder con humildad y justicia.
- Misterio 4
Jesús con la Cruz a cuestas camino del Calvario
Lucas 23, 26-32«Jesús, cargando él mismo con la cruz, salió hacia el lugar llamado de la Calavera, que en hebreo se dice Gólgota.»
Meditemos la paciencia y amor con que Jesús llevó el madero de nuestros pecados. Pidamos la gracia de abrazar nuestras cruces diarias con resignación y amor.
Intención sugerida
Por los ancianos, los enfermos crónicos y los que llevan cargas pesadas en soledad.
- Misterio 5
La Crucifixión y Muerte de Jesús
Lucas 23, 33-46«Llegados al lugar llamado Calvario, lo crucificaron allí. Jesús decía: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen». Y dando un fuerte grito, expiró.»
Meditemos la entrega suprema del Salvador en el altar de la Cruz y la presencia fiel de María al pie del madero. Pidamos la salvación de las almas y la perseverancia final.
Intención sugerida
Por la conversión de los pecadores y las almas del Purgatorio.