Misterios Luminosos
La vida pública de Jesús, luz para el mundo.

- Misterio 1
El Bautismo de Jesús en el Jordán
Mateo 3, 13-17«Apenas fue bautizado Jesús, se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios bajar como una paloma. Y una voz del cielo decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco».»
Meditemos el inicio del ministerio público de Jesús y la renovación de nuestras promesas bautismales. Pidamos la fidelidad a nuestra vocación de hijos de Dios.
Intención sugerida
Por todos los bautizados para que vivan con coherencia y valentía su fe.
- Misterio 2
Las Bodas de Caná
Juan 2, 1-11«Dice la madre de Jesús a los sirvientes: «Haced lo que él os diga». Jesús convirtió el agua en vino excelso, manifestando su gloria, y sus discípulos creyeron en él.»
Meditemos la intercesión maternal de María y el primer milagro de Jesús. Pidamos la confianza inquebrantable en la intercesión de la Virgen María.
Intención sugerida
Por los matrimonios, para que nunca falte el vino de la caridad y el perdón en sus hogares.
- Misterio 3
El Anuncio del Reino de Dios y la llamada a la conversión
Marcos 1, 14-15«Jesús decía: «Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios. Convertíos y creed en el Evangelio». Y perdonaba los pecados a quienes se acercaban a Él.»
Meditemos el llamado constante de Jesús a la conversión personal y sacramental. Pidamos un corazón contrito y la gracia del hábito de la Confesión frecuente.
Intención sugerida
Por la reconciliación entre las personas divididas y el perdón en las familias.
- Misterio 4
La Transfiguración de Jesús
Mateo 17, 1-8«Mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió y sus vestidos se volvieron de una blancura deslumbrante. Y una voz desde la nube dijo: «Este es mi Hijo, el elegido; escuchadlo».»
Meditemos el resplandor divino de Cristo que anticipa la gloria pascual. Pidamos la gracia de la oración contemplativa y la escucha atenta de la Palabra.
Intención sugerida
Por los contemplativos y por el fruto de nuestros momentos de oración diaria.
- Misterio 5
La Institución de la Eucaristía
Mateo 26, 26-28«Mientras comían, tomó Jesús pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos diciendo: «Tomad, comed: esto es mi cuerpo».»
Meditemos el regalo supremo de Jesús que se queda verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento. Pidamos un ferviente amor eucarístico.
Intención sugerida
Por el respeto y la devoción hacia la Santísima Eucaristía en todas las parroquias del mundo.